jueves 02 de marzo de 2017

Biología animada

La creación de un videojuego para aprender las redes tróficas vincula el trabajo en el laboratorio digital con el curso de Ciencias Biológicas.

La incorporación de la tecnología en la educación, impulsada por la Red Global de Aprendizajes y Plan Ceibal se aplica desde hace varios años en un liceo de Canelones. El proyecto “CSI Colonia Nicolich” apunta a que estudiantes y docentes hagan uso intensivo de las tecnologías que ofrece LabTed, el programa de Plan Ceibal que impulsa la transformación de las antiguas salas de informática en laboratorios de robótica, programación y modelado 3D. Este Laboratorio –que cuenta desde hace tres años con dos impresoras 3D– gana particular importancia en un liceo ubicado en un barrio de contexto crítico, al que concurre un total de 600 alumnos en sus dos turnos.

En 2016 los dos proyectos más significativos estuvieron vinculados a temas que integran los cursos de Ciencias Biológicas: los procesos de fotosíntesis y las redes tróficas, abordados desde tecnologías digitales. El buen uso de este laboratorio y el trabajo realizado con los alumnos ubicó a Mario Fontana, docente responsable del Taller de Robótica, como el gana- dor del concurso Mentores LabTeD de Plan Ceibal 2016. Según el profesor, que es analista de sistemas y desde hace varios años eligió la docencia como una forma de recuperar calidad de vida tras desempeñarse como consultor en Informática, el objetivo final es hacer más amigables los temas a los estudiantes.

En 2016, mientras los docentes de Biología daban los temas de forma tradicional, junto con la profesora Silvia Cánepa encontraron la manera de acercarse a algunos de estos temas con herramientas informáticas y multimedia.

“Como los chicos son muy de la imagen, buscamos una película relacionada con el tema dado en Biología y ya que estábamos viendo el programa Scratch, que es para hacer animaciones y videojuegos, acordamos hacer un videojuego. En el tema de las redes tróficas hicimos animación con los insectos utilizando las herramientas que trae el programa. Los chicos dibujaron y animaron todas las especies con técnicas de animación que ellos mismos descubrieron y aplicaron. El resultado es un trabajo maravilloso en el que es posible ver cómo unos animales se comen a otros y unos cuantos detalles valiosos, además de muy bellos y vistosos. También desarrolló una especie de juego en el que se generan puntos según los logros en cada fase. Con el estudio de la fotosíntesis se hizo una animación con plantas y es posible ver cómo va apareciendo el sol, el CO2, y cómo sale el O2”, explicó Fontana. Los juegos y las animaciones están disponibles en las plataformas y herramientas que Plan Ceibal provee a sus beneficiarios.

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EN COMPETENCIA. Tras seis años en el liceo, Fontana tiene claro que la tarea de ayudar a los docentes a usar las herramientas informáticas “es de todos los días y se va haciendo de a poco”, como sabe también que en ese sentido la retroalimentación con los estudiantes es constante: “Aprendo mucho más yo de ellos que ellos de mí”, afirma. Esta actitud abierta al intercambio y a descubrir juntos, alumnos y docentes, las posibilidades que brinda la tecnología aplicada al conocimiento es muy bien aceptada por los jóvenes, que concurren entusiasmados a las clases de Informática y Robótica, participan en jornadas extracurriculares y se inscriben habitualmente en competencias. En 2016, 120 alumnos de cuatro primeros años participaron de las clases extracurriculares de Robótica con una paridad interesante de varones y niñas.

En noviembre de 2016, cinco equipos de Colonia Nicolich participaron en las Olimpíadas de Robótica que organiza Plan Ceibal, donde obtuvieron dos Menciones Especiales y otros destaques. “Lo más positivo de estas participaciones es mostrarles a los chicos que hay otras realidades. Que ganen o no es totalmente accesorio. El año pasado los más grandes quisieron competir en el certamen Sumo de la Facultad de Ingeniería, que es una competencia bastante pesada. Entre 40 equipos éramos el único que correspondía al Ciclo Básico y salimos segundos. Está claro que los chiquilines, cuando quieren hacer las cosas, las hacen”, asegura el profesor, y reitera otro concepto que representa para él un faro guía: “Lo importante es salir de la educación forzada”.

“Considero a Plan Ceibal como un muy buen socio estratégico porque me da herramientas a las que de otra forma desde los liceos no tendríamos acceso. La premisa de Plan Ceibal es hacer accesible el uso de la tecnología más allá de los contextos, y eso se ha logrado de forma espectacular. Hoy mi liceo tiene un equipamiento que envidiaría el 90 % de los centros privados de la zona. Tenemos impresora 3D desde hace tres años, tenemos un sistema de conectividad a Internet fantástico, tenemos sistemas de videoconferencia que nos dejan a un clic de estar conectados con el mundo, además de establecer contacto con otros profesores y alumnos de todo el país o del mundo. Hay infraestructura y hay herramientas; por eso, desde mi punto de vista, larga vida a Plan Ceibal”.
Profesor Mario Fontana, responsable del Taller de Robótica


LAS CLAVES DE MARIO
  1. TRASCENDER LOS PROPIOS LÍMITES “La barrera tecnológica está en la cabeza del ser humano, porque todo lo que nos saca de nuestra zona de confort nos complica”.
  2. ACEPTAR EL “NO SÉ” “Hoy todos aprendemos de todos, el problema es que a veces los que fuimos educados con otra cabeza le tenemos miedo al ‘no sé’. En mi profesión decir ‘no sé’ es algo de todos los días, eso lo aprendí rápidamente”.
  3. PERDER EL MIEDO “Hay que perderle el miedo a la tecnología. Yo muchas cosas que no sé cómo se hacen las leo un poco, las comparto con los chiquilines y ellos siguen solos y lo hacen, porque viven la tecnología como una extensión de su propio cuerpo. No tienen miedo a equivocarse ni a explicarme a mí, cuando yo no sé algo. Perder el miedo es lo que permite interactuar”.