Trazado de triángulos

No representó un problema el trazado de triángulos acutángulos u obtusángulos, pero si lo fue el triángulo rectángulo. Ellos no sabían ni siquiera, que los lados que forman el ángulo recto, se denominan catetos y el tercero, hipotenusa. Creo que nos fuimos de un extremo a otro, ya que en una época la geometría escolar fue meramente descriptiva y luego pasó a ser la gran ausente en las aulas, no de todas, pero si de muchas escuelas.

Como lo indica la guía para sexto año del libro Mati-6 de los autores Alfredo Gadino y Mónica Pena entre otros, ”…mientras que los contenidos de organización del espacio se desarrollan habitualmente en amplias extensiones, las nociones geométricas se manejan casi siempre en el micro espacio, de la página del cuaderno”, pag. 38 de la guía del docente de 6º. Y, proponen sus autores excelentes actividades para no seguir cometiendo errores desde la didáctica, en la escuela, que luego bloquearán el camino del aprendizaje en matemáticas. No se puede disociar geometría de cálculo, en este programa. Eso fue tema de discusión hace poco tiempo, pero ahora estoy segura de que sin irse a los extremos, no está mal que se trabaje así.

La pantalla de la computadora es un plano para abstracciones, no sin antes y durante recorrer el patio escolar, la cancha, el piso del salón, la observación de construcción del edificio escolar, etc.
En el año 2001, realicé un curso muy interesante de áreas integradas, para los sextos años, donde tuve dos excelentes profesoras: Josefa Gammio y Alicia Xavier de Mello. Es justo que las mencione porque gracias a ese curso, entendí como docente el valor de los conocimientos geométricos y aritméticos, de álgebra, de trigonometría y la vigilancia epistemológica necesaria, junto a la necesidad de una didáctica específica para un objeto de estudio determinado, en este caso, la geometría escolar.

La transposición didáctica no puede ser de ninguna manera una distorsión en el verdadero conocimiento científico, sino que tiene que ser, desde lo pedagógico, respetando los avances posibles de los escolares, pero en forma objetiva. Es decir que no conviene simplificar las cosas por temor a que sea “mucho” para el niño. Es conveniente ir relacionando siempre con acciones reales que el niño experimentó en grados anteriores, desde el nivel inicial cuando realizaba mantelitos plegando por la diagonal y servilletas plegando por las paralelas medias, con un papel glasé. Eso lo explica muy bien la Mtra Alicia Xavier de Mello.

Fue todo un desafío hacer que el niño este año, llegara a escuchar con atención y real interés la existencia de un Teorema que le facilita la construcción del triángulo rectángulo: el Teorema de Pitágoras. Para ello usamos el Navegador de la laptop y nos informamos sobre la vida y obra de dicho eminente matemático. Lo mismo sucedió con la conceptualización del número de diagonales que le corresponde a cada polígono regular, llegando a la abstracción increíble, comprensión y verbalización, en la puesta en común de la clase.


Es una realidad que mi grupo tiene una riqueza de niveles que conviven y comparten el aprendizaje de un mismo contenido, pero desde aquellos alumnos incluidos que aún no sabían leer, hasta aquellos que lograron pasar al frente con su laptop, ir a la plaza y trabajar con el Ing, Michelena de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República, el 19 de noviembre de este año, en la Primera Expo-Feria Departamental.

Se debe empujar al grupo hacia arriba y no hacia abajo por miedo a que aprendan lo que viene después. Nada más lamentable, que escuchar decir eso.
Los cursos con la Profesora Laura Dodino, la Maestra Norma Serra de Florida, (de Tiempo Completo) las investigaciones que nos enseñaron a hacer, la gestión de clase… fueron sellos indiscutibles que se unen a estos avances fruto del esfuerzo principalmente de los alumnos pero también desde la planificación, secuenciada, reflexionada, la acción coordinada, el compás de estaca y piola, la construcción de cuerpos geométricos con varillas, su posterior forrado con papel, a la computadora del Proyecto Ceibal . Y no es necesario ir de lo concreto a lo abstracto, sino que en cada actividad, el niño, abstrae lo que su mente le permite, ni más, ni menos.

Maestra Rosamel Ramírez.