¿De qué forma podemos plantear un dilema?

El clima de la clase es muy importante para realizar dilema. Se debe propiciar la tolerancia y sinceridad entre los participantes, escuchando y respetando las diferentes intervenciones. El papel del profesor en los posibles comentarios que aporte debe ser muy importante dado que no se intenta juzgar a nadie. La colocación de los asientos, la oportunidad de verse las caras, el guardar un turno de palabras y la comunicación sincera y fluida favorecerá la creación de un buen clima en el aula.


  1. Presentación del dilema. Se debe presentar de forma clara, sencilla en su redacción y que se aprecien con facilidad los valores enfrentados. No es conveniente poner más de dos conflictos.
  2. Reflexión individual. Cada participante dará por escrito su parecer sobre el dilema planteado, de esa manera clarificará sus propias opiniones y también será consciente de sus propios valores. También puede realizarse en forma oral cuando la situación lo amerite.
  3. Discusión del dilema. Cuando cada participante ha optado por una solución es conveniente realizar una puesta en común entre todos los grupos, aunque se puede ofrecer diferentes posibilidades según el tamaño del grupo. Según la contestación dada y las razones que alude para ello, podemos ver en qué nivel moral y estadio de desarrollo se encuentra.
  4. Conclusión. Es muy conveniente llegar a una conclusiones en el debate bien personal o bien por grupos o a nivel del grupo-clase, que no dé la sensación de haber perdido el tiempo. Que reflexionen en la situación del debate en las posibles conclusiones y en definitiva en la importancia del diálogo y en la empatia que se haya podido crear en el alumnado.

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